
Las ventas, por desgracia, no han sido lo esperado y el batacazo ha debido de ser de tamaño considerable para la artista, ya que según apuntan algunas fuentes, Duffy podría estar considerando abandonar la música, si no definitivamente, al menos de manera temporal. Por suerte para su bolsillo, su debut sí consiguió una buena recaudación, lo que le permitiría cierta estabilidad de cara a tomarse un tiempo alejada de los estudios de grabación.
Continuamente está diciendo que no quiere defraudar a su discográfica. Pero su antigua compañía, A&M, fue prácticamente abolida fuera de los Estados Unidos después de que su último single fracasara. Ahora está con Polydor. Su compañía ganó 20 millones de libras aproximadamente con su debut, así que no debería lamentar nada. Todo lo que ella quiere es disfrutar de la vida sin las presiones del estrellato.
Éstas son las palabras de un amigo cercano a la cantante, alegando las razones que están, por el momento, haciendo valorar a la británica su posible futuro alejada de los escenarios. Endlessly no es un disco de singles, sin ser tedioso resulta complicado resaltar una o dos canciones que pudieran funcionar como señuelo, algo que sí le funcionó a las mil maravillas con "Rockferry". Pero si Duffy prefiere tirar la toalla, en lugar de sobreponerse a un mal disco como tantos han hecho y seguirán haciendo, aun siendo el definitorio segundo, posiblemente sea porque lo que vimos en su primer álbum fuera la mayor parate de cuanto tenía que ofrecer en este momento.
Hay artistas que se toman lapsos considerables de tiempo entre sus trabajos, en busca de una composición y una dedicación honestas que se trasluzcan en un resultado, pero quizá en este caso las presiones externas y la necesidad de confirmarse le hayan llevado a precipitarse con el fin que parece estamos a punto de contemplar. Una verdadera lástima, aunque sinceramente, de confirmarse estos apuntes por parte de la cantante, dejaría un mayor mercado a Adele, que a día de hoy devora a la rubia galesa sin despeinarse.
English:
One of my 2011 predictions was that Welsh songbird Duffy would race back into the studio and record a new album as a rushed follow-up to her mega-flop "Endlessly". I’m generally right about everything 102% of the time, which is why I’m shocked to see that British tabloid The Mirror are claiming the exact opposite, reporting that Duffy is so distraught over her slip into the sophomore slump that she’s considering bowing out of the limelight indefinitely.
A pal of the Welsh warbler reveals: “She’s really down about the last album, Endlessly. It didn’t sell well and charted terribly and she isn’t trying again and making a comeback.
“She wants to have a quiet life and start over. Duffy made a truckload of cash with the first album and through her endorsements with Diet Coke, so she’s comfortable and able to enjoy some down-time. She’s not got management right now and has met a few people about taking over. But she’s just not interested.
“She’s continually saying she doesn’t want to let her record company down. But her old label, A&M, was basically abolished outside the USA after her last single flopped. She’s under Polydor now. Her record company made £20million or so from the first album, so she has nothing to be down about. All she wants is to enjoy life without the pressures of stardom.”







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